La libertad política implica la libertad de poder expresarla 

bf562d41-d114-4f03-bcb0-d9fa00a40503_200

Política >

Radiografía a mi Extremadura

Alejandro González Silva

Los hechos presentes en nuestra región no pueden ser interpretables como meras declaraciones o sucesos, sino como la constatación de un proceso que traerá la desgracia.

 

Extremadura clama al cielo y a la tierra, por sobrevivir, por ser escuchada, por una oportunidad.

 

“Podría entender que llorasen los de Extremadura o Cantabria, pero no esos”, fueron las palabras del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla,un martes 8 de noviembre de 2005, durante su réplica en el debate del estado de las autonomías. Desde aquel día, poco ha cambiado a nuestro alrededor.

 

El tema al que haré referencia en esta intervención, resulta candente en nuestra sociedad actual, ocupando paulatinamente todas las portadas de diferentes medios de comunicación, tanto regionales como nacionales. Sin duda, estamos hablando del salario mínimo interprofesional (SMI), una de las medidas dictadas por el nuevo ejecutivo.

 

Antes de focalizarnos en el tema a tratar, considero de vital importancia poner a disposición del conocimiento del lector, la evolución de Extremadura en diversas materias, para así poder reflejar con más claridad la complicada situación a la que nos enfrentamos en nuestra región.

 

Como paisano, que visualiza su tierra desde la lejanía, ver el detrimento en ella, tan solo desemboca en mí dolor. Extremadura está pasando por el peor momento de su historia reciente; donde el informe oficial europeo sobre el riesgo de exclusión socialque sufren los habitantes de las distintas regiones europeas, ya nos sitúa en el puesto número seis, entre todas las regiones de los diversos estados miembros.

 

Evaluando principalmente tres variables:

  • Alta tasa de desempleo

  • Bajos ingresos

  • No disfrutar de bienes indispensables para la vida

Donde la ineficacia de las políticas propuestas por nuestros gobernantes, van enterrándonos en la miseria, en aquella tierra que tanta luz nos ha otorgado durante nuestra propia leyenda.

 

A diferencia de nuestro panorama político interno, caracterizado por la farsa y la patraña, los números siempre serán un buen elemento para apoyar la verdad, aquella que toma forma delante nuestra sin la imposición de remedio alguno.

 

Nuestra región no para de crecer en la desgracia. En los últimos tres meses hemos tenido que observar como dieciocho mil personas(+19,06 % de paro en comparativa con el trimestre anterior) abandonan sus puestos de trabajo, mientras aquellos señores de traje y corbata afincados en el poder tan solo observan sus propios intereses.

 

 

No obstante, la tasa de paro juvenil no pone freno, alcanzando esta el 46,02%, la más alta de toda nuestra nación; una de nuestras alarmas sociales más importantes, como así constatan diversos especialistas. Los jóvenes progresivamente comienzan a abandonar nuestra región, en busca de ciudades o comunidades en las que puedan obtener una oportunidad laboral , a través de la cual conseguir establecer su vida, dejando nuestra región vacía y desolada de ilusión.

 

Personas maravillosas, capacitadas técnica y empíricamente para la prosperidad de nuestra tierra, se sienten completamente defraudadas, aquella gente que les ha visto crecer y a las que ahora deben despedir.

 

Por cada siete hogares en los cuales no entra ningún ingreso mensual, en Extremadura hay trece.

 

Por cada diecinueve mujeres que desean entrar en el mundo laboral, en Extremadura hay veintinueve.

 

Tal vez el camino escogido no sea el adecuado.

 

Lo que le vale a España, no siempre sirve a toda España, siempre y cuando la desigualdad entre regiones es terriblemente abrumadora. Aquello que puede parecer una solución, como todo factor en la economía, presenta una segunda influencia, que puede destrozar completamente la finalidad o pensamiento que motivó a establecer aquella primera opción.

 

Nada mas me gustaría, que todos los sujetos de nuestra nación pudieran ver su trabajo mejor valorado en el aspecto económico, pero por desgracia, este factor tan relativo debe ir en conjunción con la realidad de la disponibilidad empresarial, y con la realidad de las arcas del Estado y Seguridad Social. De no ser así, nos enfrentaríamos a una nueva problemática.

El salario mínimo no puede ser subido de manera generalizada, pues hay sectores en los cuales la viabilidad empresarial, puede temblar como los cimientos de un edificio mal construido.

En el momento exacto en el que la subida del salario es sumatoria frente a las cuotas de la seguridad social sin reducciones y el pago de unos impuestos, en ocasiones confiscatorios para las clases medias, pone en tela de juicio el beneficio de la actividad empresarial, obligando así a los propietarios a mecanizar sus puestos de trabajo sustituyendo a personas por máquinas, bien reduciendo su volumen de producción o en el peor de los casos cesando su actividad empresarial.

 

No seré yo el que disponga la negativa a la subida de los salarios, pero como todo en la vida, los contextos, son de gran relevancia para el correcto análisis de las situaciones; y el contexto actual, no permite dicha acción, si no se produce a su vez una reforma en otros pilares importantes, tales como la reducción de la carga fiscal, entre otros medios, con el objetivo de así poder mantener una línea constante en los diferentes motores económicos.

 

Otra forma de enfocar este aspecto, alejándonos de lo anteriormente expuesto, sería poner el foco de análisis en el consumidor que, bajo las intenciones del empresario de mantener su beneficio empresarial, se verá obligado a subir los precios de sus productos, lo que producirá un efecto similar a la no subida de dichos salarios para el trabajador en cuestión.

 

Un ejemplo podría aclarar esta afirmación:

 

Es decir, si un trabajador (que con la subida de SMI, se pretende aumentar su poder adquisitivo) acostumbra a comprar 1 kg de carne a 4 euros; y a raíz de la subida de dichos salarios, el empresario, se verá obligado a subir el precio de su producto a 4,5 para poder mantener los gastos derivados de su actividad empresarial tras la adopción de esta nueva medida, en definitiva, habrá producido un efecto nulo en el bolsillo del trabajador.

 

Entendiendo la obtención del precio de un bien o servicio, a través de la compilación de:

 

 

 

Solución práctica por lo tanto sería, la reducción de la carga fiscal, sobre esos bienes o servicios, para así verdaderamente poder generar riqueza en el bolsillo del trabajador y a su vez permitir al empresario la capacidad de poder mantener los mismos precios.

Más información >

No éramos conscientes de nuestra fragilidad. La supervivencia es a pesar de todo lo que hemos evolucionado como especie, principalmente en el plano social (...)