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Si paseando por la Avenida de Cánovas de Don Benito elevamos nuestra mirada, nos toparemos con la presencia de dos coloridos alminares. Dos alminares que enmarcan una cúpula dorada que a vez corona el nuevo centro religioso de la localidad: una mezquita. Miembros de la comunidad islámica dombenitense admiten que el edificio «empezó como un sueño» debido a la dificultad para llevar a cabo un proyecto tan ambicioso en una ciudad con Don Benito. Sin embargo, tras un largo tiempo de arduo trabajo y espera, la soñada mezquita se ha convertido en realidad.

 

            En concreto, cinco años han sido necesarios hasta culminar la obra. El proyecto comenzó con la compra de la parcela, financiada con los fondos propios de la comunidad musulmana de Don Benito, que actualmente consta de aproximadamente 1000 miembros. Posteriormente, la comunidad encontró otros apoyos económicos, siendo el más importante el del jeque Ibrahim Bin Abdul Aziz Al Ibrahim, que se comprometió a financiar la obra. La comunidad musulmana dombenitense ha gozado también de la participación de Ahmed Zayed, encargado de dirigir el proyecto que ha supuesto una inversión cercana a los 800.000 euros. Esta elevada cifra ha tratado de ser invertida de tal forma que tuviera un impacto positivo en la economía local. «Para nosotros era una prioridad contar con empresas de Don Benito y, si fuera imposible, que al menos fueran de Extremadura» explican desde la comunidad. A pesar de que el camino no ha sido fácil, la mayor parte del dinero se ha quedado en la comarca, a excepción de una empresa de Badajoz y otra de Barcelona dado el elevado presupuesto ofrecido por las empresas locales.

 

            La mezquita, inaugurada hoy de forma oficial, tiene como objetivo servir como lugar de culto, pero también como espacio cultural. La comunidad asegura que «la idea es salir de locales cerrados y de garajes», pues buscan que la nueva mezquita esto sea un lugar de encuentro cultural abierto, «como una caja de cristal en la que se vea todo». Los 22 ventanales que rodean el edificio dan prueba de esa apertura, también física, hacia la sociedad. La inauguración contó con la presencia del vicepresidente de la Junta de Extremadura José María Vergeles y el alcalde de Don Benito, José Luis Quintana. «El intercambio de culturas y el enriquecimiento que supone tener un centro cultural de estas características, además de la apuesta por un modelo sostenible, ayudan a seguir desarrollando la fe de esta comunidad en nuestra tierra y es un acierto convertir la mezquita en un espacio cultural», afirmó Vergeles en el acto de inauguración.

 

            La construcción, que consta tres plantas y está abastecida energéticamente por placas solares, cuenta con un primer espacio de rezo presidido por el minbar, el lugar desde el cual el imán se dirige a los fieles y que se sitúa a la derecha del mihrab, un nicho con orientación hacia La Meca. En esta primera planta encontramos también un baño y un lavadero. Repleta de elaborada artesanía árabe, la mezquita alberga también sala de rezo para mujeres, un aula, biblioteca, cocina y una sala abierta con vistas a la zona de rezo, además de un pequeño apartamento en la tercera planta para poder recibir las visitas externas.

 

            La comunidad musulmana de Don Benito pone sus esperanzas en este edificio, al que quieren dar vida y sobre el que quieren apoyarse para acabar con los prejuicios sobre el islam. «Mucha gente no conoce ni cómo rezamos o lo que es el Ramadán, por eso queremos celebrar aquí talleres de idiomas, de cultura, de gastronomía... Que el centro funcione los siete días de la semana».